El principio de todo, la provincialización de Tierra del Fuego

Tierra del Fuego, el último territorio Nacional, quedó convertido en provincia gracias a la ley sancionada por el Congreso de la Nación el 26 de abril de 1990. 

Luego de una larga historia de vaivenes, esperas y demoras, el jueves 26 de abril de 1990 a las 4:50 de la madrugada, el Presidente de la Cámara Alberto Pierri, aprobó por simple mayoría el proyecto de ley.

En los albores  de la organización nacional, solo contábamos con 14 provincias, ya que, no existía un efectivo control sobre las grandes extensiones en la zona norte y hacia las zonas australes. Cuando se empezó a ejercer el control sobre estas zonas –en 1884- luego de las campañas de Roca y Victorica, se crearon, por la ley 1532, los entonces diez territorios, el fueguino, entre ellos.

Después de medio siglo –en 1943- el Presidente Pedro Ramírez, por decreto 5626, propuso que el Ministerio de Marina se encargara de designar un Gobernador para el Territorio de Tierra del Fuego. En ese mismo año, se crearon las provincias de Salta, Jujuy y Catamarca. Para 1951 se provincializaron Chaco y la Pampa, en el 53’ Misiones y, en los últimos tiempos del segundo gobierno peronista -con la ley 14.408- se crearon Formosa, Neuquén, Río Negro, Chubut y Patagonia, que incluía Tierra del Fuego, las Islas del Atlántico Sur y el sector antártico.

Durante el gobierno de la Revolución Libertadora de 1955, se convalidó esa ley pero se rebautizó Santa Cruz a Patagonia y, excluyó de sus límites a Tierra del Fuego, las Malvinas y la Antártida Argentina.

Durante la presidencia de Alfonsín, se envió al Congreso el proyecto aprobado con significativas modificaciones. Dicho texto se reducía a Tierra del Fuego, sin las Islas menores del Atlántico sur. Sin embargo se especulaba que, con el radicalismo en crecimiento en todo el país -mediante este proyecto- los radicales querían contar con el apoyo de dos senadores más en la cámara alta. El justicialismo avanzó con la insistencia de incluir a las Islas Malvinas, lo que fue interpretado como un freno a esas aspiraciones. La mayoría peronista introdujo ese tema y, el proyecto, quedó largamente demorado en diputados.

El proyecto fue finalmente aprobado y, Tierra del Fuego, pasó a ser, en la madrugada de 26 de abril de 1990, una provincia geográficamente grande y, políticamente chica.

La ley sancionada contenía 26 artículos. Quizás el más significativo, sea el Art. n° 4 mediante el cual, el Poder ejecutivo Nacional convocó a elecciones con el objeto de elegir una Convención Constituyente. El objetivo de los convenciónales fue el de sancionar la Constitución de la nueva provincia. Para la elección de los Convencionales Constituyentes del 9 de diciembre de 1990, hubo 14 partidos reconocidos por la secretaría electoral. MPF, UCR, Frente de Izq. Unida, PJ, Socialista Auténtico, PI, UCD, Demócrata Progresista, Socialista Popular, MID, Frente por el Futuro, Mov Nacionalista Popular, Fuerza Republicana y el PO.

De aquel 9 de diciembre quedaron electos los 19 Convencionales Constituyentes que se encargaron de redactar la Constitución fueguina. El MPF se impuso con el 47% de los votos; el PJ con el 20%; la UCR el 10%; el PSA 6%.

He aquí los nombres del histórico cuerpo colegiado: Elena Mingorance, Luis Andrade, Cesar Mora, Luis Augsburger, Néstor Nogar, Pablo Blanco, Carlos Pastoriza, Miguel Castro, Carlos Pérez, José A. Estabillo, Ruggero Preto, Mario F. Ferreyra, Alberto Revah, Alejandro Funes, Jorge Rabassa, Hernán López Fontana, Rosa Weiss Jurado, Demetrio Martinelli y Diana Wilson.

Sancionada la constitución fueguina y, concluidos los mandatos de los representantes del entonces Territorio, el primer Gobernador electo de la provincia de Tierra del Fuego fue, José Arturo Estabillo (MPF) durante dos mandatos consecutivos. Lo siguieron: Carlos Manfredotti, Jorge Colazo, Hugo Cóccaro, Fabiana Ríos y, Rosana Bertone, actualmente en función.

A 27 años de su nacimiento, la constitución fueguina, redactada con entusiasmo y, jurada con emoción, sigue siendo ignorada. Hace pocos días, el testimonio en una radio local del entonces Convencional Constituyente, Luis Ausburger, daba cuenta de los puntos ciegos que sigue teniendo la provincia. De  sus políticas coyunturales y de una constitución que no ha pasado de tener, definitivamente, un carácter prácticamente simbólico.

La presente investigación, no hubiera sido posible sin el valiosísimo aporte del Profesor y Periodista Oscar “Mingo” Gutiérrez quien, me abrió las puertas de su casa, puso a mi disposición los archivos de su biblioteca, sus años de recopilador, su buen humor, su carisma, el amor por la profesión y, sobre todo, su generosidad. A Oscar “Mingo” Gutiérrez, ¡GRACIAS!


 

 

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